
Una oficina clave para el mercado ya tiene dueño: quién es el nuevo presidente de la CNV
Lentamente, los casilleros claves para el mercado comienzan a completarse. Después de algunas semanas de incertidumbre en el mercado tras el traspaso de mando, finalmente la Comisión Nacional de ...
Lentamente, los casilleros claves para el mercado comienzan a completarse. Después de algunas semanas de incertidumbre en el mercado tras el traspaso de mando, finalmente la Comisión Nacional de Valores (CNV) tendrá un nuevo presidente. Según confirmaron a LA NACION su número uno será Roberto Silva.
Silva reemplazará a Sebastián Negri que, pese a que había ya presentado su renuncia, seguía interinamente a cargo del organismo regulador del mercado de capitales en la Argentina.
Además, según contaron fuentes al tanto de la decisión que depende del ministro de Economía, Luis Caputo, se sumarán como directoras, Patricia Boedo y Sonia Salvatierra.
Roberto E. Silva (h) es socio del Estudio Marval O’Farrell Mairal e integrante de su consejo de administración, donde trabajó desde 1993 a la fecha. Antes, según indicaron, había trabajado en otros estudios jurídicos nacionales. En el exterior, trabajó en Shearman & Sterling (actualmente A&O Shearman) en Nueva York durante algún período de los años 1991 y 1992, según precisaron.
Silva fue además presidente del Comité de Derecho Bancario de la International Bar Association (IBA), la asociación que nuclea a los colegios de abogados internacionales. Es abogado de la UBA (1988) y cuenta con una Maestría en Leyes (LL.M.) de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, EE.UU. (1991).
Según precisaron las fuentes, fue distinguido por las publicaciones especializadas en abogados como Chambers y Legal 500, entre otros. Tuvo además académica en las Facultades de Derecho de la UBA y Universidad Católica Argentina (UCA), y en maestrías de postgrado en la Universidad Austral, entre otras.
En el mercado afirman que es un referente del mercado en materia de mercado de capitales, financiamiento, fideicomisos, derecho bancario y control de cambios; siendo autor de diversa bibliografía sobre dichos temas. Participa como expositor en diversos foros sobre temas de su especialidad.
Entre los directores habrá novedades. Boedo trabaja en la CNV desde 1999 y ya había sido nombrada directora de la CNV con anterioridad. Salvatierra, en tanto, es abogada con más de 30 años de experiencia en el área de mercados de capitales, financiamiento corporativo y bancos.
Un cambio lento“Todavía no empezó la transición”, decían días atrás en la CNV. Sebastián Negri, hasta ahora presidente dell organismo regulador en el mercado, había puesto a disposición su renuncia a finales de noviembre, justo después del balotaje, a la par del resto de los funcionarios que conformaban la administración de Alberto Fernández. Sin embargo, hasta el momento, no se la habían aceptado.
La CNV se encarga nada más y nada menos que de establecer las regulaciones y condiciones para operar los tipos de cambio financieros -el llamado dólar MEP y el contado con liquidación (CCL), entre otros-, así como también autoriza la emisión de nuevos activos para ampliar el horizonte de opciones del inversor, como la llegada de más certificados de depósitos argentinos (cedears).
En el escenario de incertidumbre que reinaba hasta el momento, Negri tuvo que desandar algunas regulaciones que él mismo había establecido durante septiembre y octubre últimos, meses en lo que los dólares libres se recalentaron en plena campaña electoral. Sin ir más lejos, el miércoles pasado se unificó a un día hábil el plazo mínimo de permanencia que un comprador debe esperar entre la compra y la venta de un bono, más conocido como parking.
“En línea con la RG984 (del 30 de noviembre pasado), esta norma continúa con la flexibilización de medidas extraordinarias y transitorias que se habían tomado en momentos de mayor tensión cambiaria”, justificó un comunicado oficial de la CNV.
También se retrotrajo la prohibición de vender bonos soberanos -tanto Bonares (AL) como Globales (GD)- con liquidación en dólares por más de 100.000 valores nominales semanales, y se estableció que los agentes de liquidación y compensación (ALYC) ya no se verán obligados a presentar una declaración jurada semanal con todas las operaciones que concretaron en mercados del exterior, entre otras medidas.