Trump sorprendió y anunció que su faraónico arco del triunfo en Washington tendrá una función militar
WASHINGTON.– El arco del triunfo que Donald Trump quiere construir en Washington tendrá una función militar. El presidente anunció este domingo que el monumento de 76 metros de altura, inspira...
WASHINGTON.– El arco del triunfo que Donald Trump quiere construir en Washington tendrá una función militar. El presidente anunció este domingo que el monumento de 76 metros de altura, inspirado en el de París, podrá albergar drones, francotiradores y municiones. Esta nueva información llega tras muchas críticas a una obra que alteraría las vistas entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington.
“A petición expresa del ejército de Estados Unidos, y por motivos de seguridad nacional, he accedido a transformar el magnífico Arco del Triunfo —proyectado hace muchos años, desde la época de la Guerra Civil— en un complejo militar y arco del triunfo de primer nivel”, escribió en Truth Social. Trump atribuyó así el cambio a una solicitud militar, aunque hasta ahora había presentado la iniciativa como un homenaje a la historia estadounidense.
Según explicó, la instalación podrá “albergar, almacenar y desplegar rápidamente” un gran número de drones y francotiradores, con posiciones tanto en la cubierta como en la plaza. También tendrá espacio para grandes cantidades de munición. “No existirá ninguna instalación igual en todo el mundo”, afirmó el mandatario.
El anuncio incorpora un nuevo uso a un proyecto concebido para conmemorar los 250 años de la independencia de Estados Unidos. De allí sus dimensiones previstas: 76,2 metros de alto. El llamado Arco de la Independencia se ubicaría en Memorial Circle, una rotonda sobre una isla del río Potomac, entre el Monumento a Lincoln y el cementerio de Arlington.
Los bocetos del arquitecto Nicolas Leo Charbonneau, socio de Harrison Design, muestran una estructura blanca con la inscripción dorada “Una nación bajo Dios”. Una estatua alada de la Dama de la Libertad coronaría el arco, con cuatro leones dorados en la base. Por su altura, el monumento también generó preocupación por su posible efecto sobre el tráfico aéreo cerca del aeropuerto nacional Ronald Reagan.
La obra todavía no tiene la aprobación definitiva de la Comisión Nacional de Planificación de la Capital. Además, sigue pendiente una revisión exigida por la Ley Nacional de Conservación Histórica para evaluar su impacto.
El gobierno, sin embargo, había anunciado a principios de septiembre que las excavaciones comenzarían en pocas semanas. “Nos preparamos para iniciar, en las próximas dos semanas, las obras de excavación necesarias para el Gran Arco del Triunfo”, declaró el secretario del Interior, Doug Burgum. El funcionario sostuvo que estaría a la altura de “la capital más poderosa del mundo”.
A las objeciones por el paisaje se suma la falta de consulta al Congreso para una transformación de esa magnitud.
Trump había mostrado tres maquetas de distintos tamaños en octubre de 2025, durante una cena con empresarios que prometieron fondos para el nuevo salón de fiestas de la Casa Blanca. Su favorita era la más grande. En aquella presentación no precisó cuánto costaría el arco.
El proyecto, anunciado en julio de 2025, tenía un costo previsto de 250 millones de dólares, que el mandatario prometió cubrir con aportes privados.
El presidente sugirió que el excedente de esas donaciones podría financiar el monumento. “Probablemente lo usaremos para el arco o para otra cosa que venga. Pero nos encanta arreglar Washington”, dijo.
En un principio, presentó el salón de fiestas como un espacio para recibir y agasajar a sus invitados, pero luego sumó el argumento de la seguridad nacional. Tras el atentado que sufrió durante la cena de corresponsales, sostuvo que ese episodio demostraba la necesidad de contar con un salón dentro de la Casa Blanca que reuniera todas las medidas de protección. La iniciativa, al igual que otras intervenciones de su gobierno en la capital, dio lugar a disputas judiciales.
Para construir el salón de fiestas, Trump ordenó demoler un ala de la residencia presidencial.
Agencias AP y AFP, y diario El País