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Teresa Parodi: la generación que la “emociona”, el “estado ausente” y su nuevo álbum

Hasta que amanezca es el nombre que Teresa Parodi eligió para su nuevo álbum. La frase suena bien aunque esconde más preguntas que certezas. ¿Qué es lo que ocurrirá hasta que amanezca? Hay un...

Hasta que amanezca es el nombre que Teresa Parodi eligió para su nuevo álbum. La frase suena bien aunque esconde más preguntas que certezas. ¿Qué es lo que ocurrirá hasta que amanezca? Hay un final abierto para ese mientras tanto y Teresa no pierde el tiempo.

Este álbum es el número 34 de carrera. Suena a Parodi al cien por ciento, pero le plantea desafíos relacionados a decisiones estéticas que podrían sacarla de su territorio, de su zona de confort. Tiene duetos impensados sin correrse de la esencia de su cancionero. Lo presentó en salas de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Y seguirá, en unos meses, con sus conciertos por otras ciudades de la Argentina. Antes viajará a Francia porque será nombrada vicepresidenta de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC), institución que este año cumple 100 años. Se la escucha orgullosa por ese cargo que es una verdadera distinción. “Es importante para mí como autora, y porque no solo me eligió mi sociedad , también las sociedades de gestión de México para abajo. Me eligieron mis pares”, cuenta.

–¿Cómo pensás que te ven tus pares?

–Creo que me ven como alguien que está hace muchos años en la escena de la música. Ocupo un lugar dentro del espacio de la música popular con mi trabajo. Y creo que soy muy respetada en ese plano. Siento el afecto de pares, de todas las edades. Fijate que las nuevas generaciones me dicen: “Yo te escuchaba con mi mamá o en la casa de mi abuela”. Hace poco, Paula Maffia me mostró una foto que me sacó cuando ella tenía 8 años y me vio cantar. Me regaló la fotito. De algún modo fui su referente para elegir después la música. Y, bueno, por ahí me pasan esas cosas tan lindas y tan cariñosas. Eso también es un plus a la hora de pararte para decir algo, ¿no? Todos saben lo que pienso, y se espera que diga algo.

–Sí, sería raro que Teresa Parodi no dijera nada.

–Tomé ese lugar. Dar testimonio, contar desde las canciones, contar vidas, historias de lucha, de amor, de sueño, para que se conozca un poco más el interior profundo, con sus costumbres distintas. Hace muchos años, en una reunión de amigos comenzamos a hablar de nuestro vínculo con el público. Serrat decía que nunca terminamos de conformar al público porque si cantamos solo nuestras canciones conocidas, nos dirá “siempre canta lo mismo”, y si cantamos lo nuevo diría que faltaron esta y aquella .

–Se podía esperar en este disco un dueto con una artista de larguísima trayectoria, como la peruana Susana Baca. No tanto otro con la rapera marplatense Shitstem...

–Las apuestas te colocan en un lugar. Hace muchos años grabé un disco con Ana Prada. Le propuse que compusiéramos a dos voces, encima ni siquiera nos veíamos porque ella vivía en Montevideo. Fue una experiencia extraordinaria. ¿Qué me dejó? Aprendí mucho de ella, de la frescura de su edad. Escribo canciones porque necesito decir, no porque tenga que grabar un disco. Me interesa mucho el fenómeno del rap. Ahí existe una frescura y una necesidad de decir de su tiempo, de lo que les pasa a ellos en este mundo, hoy atravesado por tantos cambios fundamentales que nos dieron vuelta la vida, hasta la forma de escuchar música y de vincularnos con la música. ¿Escuchaste a Mercedes Sosa en la grabación donde Milo J agregó su voz? ¿No te parece re natural? Mercedes ya no está, pero si estuviera habría grabado . Hay que dialogar con todas las generaciones. Fijate que en este disco estoy acompañada de manera estable por tres de mis nietos. Emilia, además, hizo la producción del disco junto a Matías Chela. Yo quería esta sonoridad precisa, estos colores.

–¿Cómo es esa relación de abuela-nietos, cantante-músicos sesionistas?

–Es mi banda desde hace cuatro años. Primero, no tengo casi que pedirles nada, porque me conocen profundamente. Conocen muchísimo mi música, cosa que me emociona. Han escuchado mis discos. Son hermanos entre ellos y primos de mi nieto Okto, que canta como invitado en el disco. Son tremendamente profesionales. Tienen talento. Mucho. No los hubiera llamado de no haber sido así, porque no hubiera sido bueno para ellos ni para mí. Al mismo tiempo, no puedo evitar emocionarme porque hasta hace poco venían a casa con autitos y muñecas y hoy los veo tan maduros, serios, comprometidos, acompañándome.

–El disco se llama Hasta que amanezca. Suena a transición.

–Creo que estamos atravesando una zona de tinieblas. Y también creo que inobjetablemente, más allá de la sombra, siempre amanece. Creo que el momento cuando más oscura es la noche es justo antes del amanecer. Como pueblo estamos transitando un tiempo difícil, pero hemos podido llegar al amanecer muchas veces. Dimos vuelta historias terribles de nuestro país, dolorosas, inolvidables. Tengo 78 años, sé de lo que hablo porque lo viví, lo puedo decir como ciudadana, como música, como artista, como todo. Y hay en el disco una canción que se llama así y que le escribo a mi compañera de vida para decirle eso, que estamos en este tiempo difícil y seguimos caminando juntas.

–Hay una especie de constante en tu repertorio que es describir personajes para hablar de una sociedad. En Hasta que amanezca hay unas cuantas de esas canciones.

–Hay un poema de Walt Whitman que dice: “Soy inmenso, contengo multitudes”. Creo que al contar la vida de una persona se cuenta la vida de multitudes, sentimientos de multitudes, esperanzas de multitudes, sueños de multitudes. Todos los lenguajes del arte cuentan la humanidad, aún el que intenta no decir nada. Siento esa necesidad de seguir por este camino. Lo estoy transitando con todo lo que estamos viviendo. Entonces, solo suelto los sentimientos que siento que son compartidos.

–En una de las canciones hablás de un cartonero y decís: “Vos vas tirando el carro y nosotros no”.

–El padre Mugica decía algo así: “Yo estoy algunas horas chapaleando en el barro; por unas horas, porque trabajo ahí , pero después me voy. Ellos no”. También da impotencia pensar en el chico que va sentado en los hombros de ese hombre que tira del carro. Por su indefensión. No sé qué hacer, por eso escribo. Pero sé, como digo ahí mismo, que no cambia nada con la canción. Fui maestra, de muy joven, en un lugar muy desamparado. Traté de ser útil. Creí que iba a enseñar y terminé aprendiendo a mirar la vida de una manera completamente distinta y valorar las cosas de otro modo. Eso me marcó para siempre.

–¿Hay cierta crisis de roles? Me refiero a que veo artistas consiguiendo autobombas para combatir incendios forestales o al frente de campañas a favor de la defensa de derechos de discapacidad. Debería ser más del ámbito político-legislativo...

–Hay un estado ausente, indudablemente. El estado somos todos. ¿Desde dónde pensamos al país? Desde nosotros mismos y para nosotros y nuestras generaciones venideras. Entonces, cuidemos eso, el bien común. Y que tenga oportunidades todo aquel que habita este lugar, como dice nuestra Constitución. Milo J dice, de golpe, “Soy marrón”. Bueno, basta de estigmatizar a los marrones. Somos esto, somos este país. A mí, su generación me emociona. Me hace sentir bien. Pienso que hay una memoria que les ha llegado de un país que hemos hecho y que está, también, en sus corazones y en sus pensamientos. Creo que es muy impresionante como algunos artistas están tomando partido, de una forma muy clara y amorosa, poniendo en estado de alerta a una sociedad.

–¿En qué estabas pensando cuando escribiste “Nos tiran a matar” en la canción “Sin miedo”?

–Es una frase que se puede asociar a mil imágenes muy fuertes de la política argentina. Pero la canción es mucho más general. La comencé a escribir en mi teléfono el día que se hizo un homenaje a Raúl Carnota . Era como si él me dijera: “Me tiran a matar y yo florezco. Me planto de raíz, remonto vuelo”. Raúl no terminó nunca de ser reconocido como hubiera debido ser: un autor tremendo con una obra extraordinaria. “No pueden con el sol que tengo adentro. Escribo mi canción contra el silencio”, todo eso lo escribí como si él lo estuviera escribiendo porque para mí Raúl está vivo. Después, una estrofa me llevó a la otra y pluralicé lo que decía. ¿Viste como El Eternauta revitalizó la frase “Nadie se salva solo”? Y te habló desde la solidaridad, el amor, lo colectivo, la construcción en conjunto, la importancia del otro. En la obra de Raúl hay una memoria colectiva de un país. En el disco también está la canción “Peregrino del bien”.

–Qué va con dedicatoria.

–Sí, a Paco Olveira, el padre Paco de la Opción por los pobres, que siempre está con el pueblo, que va todos los miércoles , que le pegan, lo meten preso. Es para celebrar su vida solidaria, su compromiso con el otro. Mirá, en esta conversación te nombré a dos sacerdotes comprometidos con el cristianismo hasta los huesos. Son espejos donde mirarse. Por Dios, la humanidad existe.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/teresa-parodi-la-generacion-que-la-emociona-el-estado-ausente-y-su-nuevo-album-nid02062026/

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