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Suspendieron al juez de San Isidro denunciado por acoso sexual y le embargan el 40% del sueldo

El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios Judiciales de la provincia de Buenos Aires decidió declarar “la verosimilitud de los cargos imputados y, en consecuencia, admitir la acu...

El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios Judiciales de la provincia de Buenos Aires decidió declarar “la verosimilitud de los cargos imputados y, en consecuencia, admitir la acusación” presentada contra el juez Ernesto García Maañón, quien había sido denunciado por acoso sexual y laboral por parte de una colaboradora de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de San Isidro.

La consecuencia inmediata de la decisión de los jurados es la suspensión del experimentado juez, el embargo del 40% del sueldo y, además, el gobernador Axel Kicillof no podrá aceptarle la renuncia presentada por García Maañón, explicaron a LA NACION fuentes oficiales.

De ser encontrado culpable en un jury, el magistrado podría ser destituito. El expediente se inició tras la denuncia presentada hace un año por el procurador general bonaerense, Julio Conte-Grand, ante Secretaría Permanente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios bonaerense.

En la resolución donde se decidió suspender a García Maañón, el jurado le dio diez días de plazo a las partes para que ofrezcan “las pruebas que pretendan utilizar en el debate ”.

El jurado está presidido por el juez Sergio Gabriel Torres (presidente de la Suprema Corte de Justicia bonaerense) e integrado por “conjueces abogados” Jorge Ludovico, Iván Ponce Martínez, Lisandro Benito, Beatriz Domingorena y Marcela Wambold y los “conjueces legisladores” Juan José Esper Zamar, Diego Garciarena, Gustavo Cuervo, Natalia Miriam Blanco y Florencia Arietto.

Además de la causa que puede ponerle fin a la carrera judicial de García Maañón, de 78 años, existe un expediente en la justicia penal de San Isidro, investigación a cargo del fiscal José Amallo.

El expediente que instruye el fiscal Amallo se inició tras la denuncia presentada por G. B. S., una secretaria letrada que acusó al magistrado por acoso sexual y laboral ante la Subsecretaría de Control Disciplinario de la Suprema Corte de Justicia bonaerense.

G. B. S., que hasta el momento de la denuncia y desde 2016 cumplía funciones “propias y exclusivas” en la Secretaría de Presidencia de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de San Isidro, está representada por el abogado Juan Saucedo.

"Te quedan muy bien esos vestidos". El audio del juez Ernesto García Maañón

El escándalo estalló a mediados de julio pasado, con la denuncia presentada por G. B. S. ante la Subsecretaría de Control Disciplinario de la Suprema Corte de Justicia bonaerense.

Como se informó en su momento, la presentación de la denunciante comenzó con un relato pormenorizado de las situaciones de abuso que G. B. S. afirmó haber vivido desde fines de febrero de 2025, cuando García Maañón estaba a punto de volver a ejercer la presidencia de la Cámara que es rotativa.

Según recordó la funcionaria, el 20 de febrero del año pasado fue convocada a la oficina del magistrado “para ultimar detalles con relación a su futura presidencia” a partir de marzo. Entre otras cuestiones, hablaron de pautas de trabajo.

“Desde esa fecha comenzó un vínculo cordial, basado en el respeto y la confianza, de índole laboral, al menos de mi parte. Sin embargo, con el correr de los días comenzó a mencionar, mediante mensajes o en forma personal, que le parecía atractiva, que no me tire a menos, que así tenía que ir por la vida, señalando que era una ‘opinión masculina experta’”.

El 25 de febrero de 2025, en el contexto de una conversación por WhatsApp, le dijo: “Cuidá tu cuerpo y salud, que te eleva la autoestima. Consejo, look para los juramentos (y para que me envidien): pelo suelto y el traje negro escotado con mini que llevaste el martes pasado”, según la denuncia.

G. B. S. trató de ser cordial en la respuesta, pero nunca más se puso el vestido que le había pedido el juez, explicó en su denuncia.

El 30 de marzo pasado, un mes después de que García Maañón asumiera la presidencia, la denunciante comenzó a recibir mensajes de WhatsApp en horas de la madrugada. “¿Despierta?”, le preguntó un día a las 1.12, según dijo G. B. S. y, seguido, le escribió: “La noche es como el vino, te desinhibe. La noche es deseo, la pasión, la aventura”.

G. B. S. hizo referencia a una invitación del magistrado para que vaya a comer un asado a su casa, donde iba a estar un comisario, uno de sus hijos y un custodio. Pensó varias veces cómo decir que no a esa “reunión de trabajo” programada para un sábado; finalmente se enfermó y no fue.

El 2 de abril, explicó la denunciante en su presentación, García Maañón le dijo que era un “cazador” y que le gustaba la “presa difícil”, “el caballo que le costaba domarlo” y que le gustaban las “mujeres que no eran sumisas”.

“Ni una sola vez le di a entender al doctor García Maañón que había posibilidad de un vínculo del tipo que intentaba”, sostuvo G. B. S. en su relato de los hechos.

Al promediar la presentación, la funcionaria recordó una situación en la que, por primera vez, se sintió intimidada.

“En una ocasión en la que nos encontrábamos a solas me ordenó: ‘Sentate en ese lugar’, señalando un cuerpo de un sillón, haciendo alusión a un sillón de tres cuerpos. Me senté y el almohadón se hundió considerablemente y quedé como hundida, pequeñita. Entonces se sentó a mi lado y, mientras yo intentaba leer y explicarle temas que había llevado escrito en hojas, su mirada y su cuerpo se giró considerablemente sobre mi cuerpo y su mirada se posó por encima de mi hombro. Fue la primera vez que me sentí intimidada por el doctor García Maañón. Era el presidente, mi jefe, nunca antes había vivido tal incomodidad. La luz tenue innecesaria, y la cercanía de su cuerpo me incomodó, sentí como que respiraba casi sobre mi cara. Yo miraba hacia abajo las hojas, tratando de leer de manera rápida la firma para retirarme y él, en un tono lento, me miraba haciendo como que le interesara lo que leía. Me intimidó con su cercanía y lo notó. Luego, con voz suave, me preguntó ‘¿Te incomoda?’. Sí, le contesté con firmeza. Automáticamente, se levantó y se sentó en otro sillón, y me dijo, como desentendiéndose de la situación, ‘tendré que cambiar ese almohadón’“, sostuvo G. B. S. en su denuncia.

En un momento, como esa relación “jefe-empleada” le pesaba y la ahogaba, G. B. S. aceptó ir a cenar a un lugar público.

“Me dijo ‘con que cenemos juntos me basta. Por mí podés venir desnuda jaja…'. Sin embargo, no le pude poner freno. En horario laboral me citó en el despacho. García Maañón estaba en una postura juvenil, como excitado. Salió de su escritorio y me detuvo en el medio de su despacho . Me tomó de la cintura e intentó bajar la mano hacia mi cola, me sorprendí y di un paso hacia atrás, le dije ‘¿Pasó algo?’ Me dijo ‘no, solo quería verte’“, contó la funcionaria. Ella se fue del despacho.

Una de las últimas situaciones de acoso que describió G. S. B. en la denuncia fue el 19 de junio del año, casi un mes antes de su presentación, en el despacho del magistrado. García Maañón ya le había dicho que era instructor de tiro.

“Me dijo que me sentara. Se levantó, sacó del cajón su arma, le puso el cargador, le sacó el seguro o se lo puso, dado que solo escuché el ruido, y en un movimiento rápido la pasó cerca de mi cara. No recuerdo si la puso delante de su pantalón o detrás, quedé como helada de haber visto el caño del arma pasar cerca de mi cara. Él salió del escritorio, tomó un bolso y dijo: ‘Me retiro’. Salí del despacho y fui a mi despacho y comencé a llorar”, sostuvo.

"Tenés mucho atractivo sexual". El audio del juez Ernesto García Maañón.mp4

Además de las afirmaciones que hizo en su denuncia original, G. B. S. declaró ante el fiscal Amallo en la causa penal.

Entre otras cosas dijo: “Con su mano y brazo me envolvió a la altura de la cintura y con fuerza llevó mi cuerpo muy cerca del suyo, quedando de esta forma cara a cara, como con intenciones de darme un beso o de una situación muy íntima. Al bajar yo el rostro para evitar que me besara es cuando me desliza la palma completa de su mano derecha desde la cintura hacia mi cola, por el medio, tocándomela y haciendo un poco de presión, como intentando acercar más mi cuerpo al suyo, ante lo cual di unos pasos hacia atrás. Entonces él me mira como sorprendido, a lo que yo le pregunto: ‘¿Pasó algo?’. Él me respondió: ‘Solo quería verte’. Yo le contesté: ‘Bueno, ya me vio’. Haciéndose el desentendido y como si nada hubiese pasado, me habló de trabajo, pero yo estaba en blanco. Por el estado de shock no escuché nada de lo que me dijo”.

A fines de julio del año pasado, García Maañón presentó su renuncia. En una carta dirigida al gobernador Kicillof sostuvo que lo hacía para “preservar 38 años de ejercicio irreprochable de la magistratura”. El mandatario bonaerense, hasta el momento, no había aceptado la dimisión.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/seguridad/suspendieron-al-juez-de-san-isidro-denunciado-por-acoso-sexual-y-le-embargan-el-40-del-sueldo-nid05112026/

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