Nacionales Escuchar artículo

Miradas que cambian vidas

“Veo veo” es mucho más que un juego infantil. Que el sentido de la vista funcione correctamente no es menor cuando en nuestro país son más de 400.000 las personas que sufren baja visión o c...

“Veo veo” es mucho más que un juego infantil. Que el sentido de la vista funcione correctamente no es menor cuando en nuestro país son más de 400.000 las personas que sufren baja visión o ceguera. Con los avances que registra la ciencia estos problemas pueden evitarse con prevención, o incluso revertirse mediante adecuados tratamientos que hoy están disponibles.

Sin embargo, ¿cuántos son los que están en condiciones económicas de acceder a tratarse por glaucoma, cataratas o desprendimiento de retina? ¿Cuántos son los que deberán afrontar las tan temibles como dolorosas consecuencias asociadas a la pérdida de la visión por vivir en condiciones de pobreza extrema?

Para un adulto, perder la posibilidad de trabajar o, para un niño o un joven, la de aprender y formarse, es perder la esperanza, la dignidad y el futuro. Un grupo de oftalmólogos entendió la importancia de contribuir a la salud visual y al acompañamiento de muchos pacientes que, de otra manera, no tendrían forma de recibir atención. En 2005, bajo el liderazgo de Ricardo Dodds, un equipo de destacados médicos encaró el desafío de asignar parte de su tiempo, su ciencia y su aparatología, de manera absolutamente ad honorem, al servicio de curar enfermedades oculares y rehabilitar sus secuelas en pacientes carentes de recursos económicos. Así nació la Fundación Médica de Salud Visual y Rehabilitación (Fusavi), una institución que también fomenta la investigación y la docencia en la materia.

Esta cadena de solidaridad se construye desde entonces con médicos, donantes, voluntarios y benefactores capaces de considerar detrás de cada paciente visual a la persona en su totalidad, con una realidad social, familiar y espiritual que demanda un acompañamiento y seguimiento más amplios. En estos años, Fusavi ha brindado atención a más de 5500 pacientes de distintos puntos del país. Concretó más de 29.000 acciones médicas de las que unas 2300 han sido cirugías de mediana o alta complejidad.

Insertarse en el aula, recobrar la dignidad que da poder trabajar, abre las puertas a una transformación social y económica que incluso puede ayudar a dejar atrás adicciones o violencias familiares. Esta profunda vocación por cambiar vidas, por brindar oportunidades, por llenar de luz lugares en los que la oscuridad puede cubrirlo todo, necesita del apoyo de la comunidad para llegar a más personas. Todos podemos convertirnos en padrinos y sumar nuestro aporte para que Fusavi pueda brindar oftalmología profesional y humana de excelencia a más personas. En mucho depende de nosotros que más compatriotas puedan atender sus problemas visuales contando para ello con el valiosísimo capital humano, la ciencia, la tecnología y la compañía que Fusavi pone al servicio de los más frágiles. Veamos cómo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/editoriales/miradas-que-cambian-vidas-nid29102026/

Comentarios
Volver arriba