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Milei recibió a Nahuel Gallo en la Casa Rosada y le regaló una camiseta de Lionel Messi

El presidente Javier Milei recibió esta tarde en Casa Rosada al gendarme Nahuel Gallo, quien a comienzos del mes pasado fue liberado por Venezuela tras 448 días en cautiverio por orden del régim...

El presidente Javier Milei recibió esta tarde en Casa Rosada al gendarme Nahuel Gallo, quien a comienzos del mes pasado fue liberado por Venezuela tras 448 días en cautiverio por orden del régimen del depuesto Nicolás Maduro.

También participaron del encuentro el canciller Pablo Quirno, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, y el director nacional de la gendarmería, Claudio Brilloni.

Gallo, de 34 años, había sido detenido el 8 de diciembre de 2024 y su liberación se concretó el 1° de marzo pasado tras una sorpresiva gestión de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA)

Según pudo saber LA NACION, a lo largo de la charla, Gallo le contó al Presidente cómo fueron sus días en el encierro en el penal El Rodeo, en Caracas. Explicó todo lo que había pasado y también cómo “le pegaban cada vez que hablaba de nosotros”, en referencia al gobierno argentino.

“Nos veían como los verdaderos enemigos”, dijeron fuentes oficiales a este medio, en relación al régimen del depuesto Maduro.

Gallo también contó que cuando le preguntaban a la mañana cuál era su nombre, él respondía “orgullosamente argentino”.

El joven, de 34 años, compartió varios detalles de sus días en prisión y cómo hizo para mantener “el ánimo y la fuerza”. En la Casa Rosada describieron el encuentro como fue “fuerte” e “interesante”.

Durante la reunión, Milei le obsequió una camiseta de la selección argentina, que tenía estampado el nombre de Lionel Messi.

El gendarme regresó al país en un avión privado alquilado por la AFA y usado habitualmente por Claudio “el Chiqui” Tapia. Los dirigentes de la entidad Luciano Nakis y Fernando Isla Cáceres viajaron con Gallo rumbo a Buenos Aires. En ese momento, el Gobierno destacó las “gestiones de países aliados” y eludió mencionar la jugada de la AFA, gestada en absoluto sigilo.

De hecho, fue la AFA, y no el Gobierno ni la Cancillería, quien emitió el primer comunicado oficial respecto de la liberación del cabo primero de la Gendarmería.

En ese contexto, el regreso de Gallo a la Argentina profundizó la ruptura entre la Casa Rosada y las autoridades de la AFA. Cabe recordar que, semanas antes de que Gallo fuera liberado, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) había denunciado a Tapia y al tesorero de la entidad, Pablo Toviggino, por presuntos delitos de evasión y retención de aportes, y también por “facturas apócrifas”.

Desde un primer momento, los habitantes más poderosos de la Casa Rosada buscaron minimizar la gestión de la AFA en la liberación de Gallo. Dijeron que la entidad cumplió el rol de un mero “delivery”, según consignaron fuentes del primer piso de Balcarce 50, y que las tratativas para su liberación se dieron “por otro carril”.

El avión en el que voló de vuelta Gallo a la Argentina pertenece a Baires Fly, empresa que exhibe vínculos con Fred Machado, el empresario extraditado a los Estados Unidos, donde afronta cargos por narcotráfico y fraude.

Desde diciembre de 2024, cuando se produjo su detención, la Argentina hizo gestiones por Gallo, a través de terceros países, como Italia, España y Estados Unidos, al tener los lazos diplomáticos rotos con Venezuela desde mediados de 2024. Sin embargo, siempre se manejaron con cautela sobre el tema. Según fuentes oficiales, sospechaban que sería “casi imposible” que el régimen de Maduro les entregara al gendarme, dadas las diferencias políticas e ideológicas con Milei. Entre tanto, aún queda detenido otro argentino en el país que ahora gobierna Delcy Rodríguez, exvice de Maduro y nueva aliada de Donald Trump. Se trata del abogado Germán Giuliani, quien fue detenido por el régimen chavista el 21 de mayo.

Desde que Gallo llegó al país se barajaba la posibilidad de que fuera recibido por el mandatario, cuando el gendarme “estuviera en condiciones de hacerlo”, indicaban fuentes oficiales. No obstante, la visita se demoró más de un mes.

El 4 de marzo pasado, tres días después de su regreso al país, Gallo concedió una conferencia de prensa. “Buenas tardes a todos: yo soy Nahuel Gallo”, dijo el joven gendarme catamarqueño en el Edificio Centinela, en lo que significó su primera aparición pública.

“Recibí bastante tortura psicológica, no es muy grato para contar ahora”, sostuvo entonces el gendarme con la voz entrecortada. Aludió a su “fortaleza mental” y su hijo Víctor como antídotos para soportar el encierro. Reclamó a los organismos internacionales la liberación del resto de presos políticos extranjeros, unos 24, según precisó ese día. “No se olviden del Rodeo, no podemos mirar para otro lado”, dijo en referencia al centro en el que estuvo secuestrado.

Contó que “no podía recibir visitas ni llamadas”, y en una de las pocas alusiones políticas destacó: “Fuimos fichas de cambio, y eso es feo”. Volvió a quebrarse cuando dijo que seguiría “encerrado hasta que no liberen” al resto de los extranjeros, detenidos en la cárcel dónde pasó la mayor parte de su cautiverio.

Desde su llegada al país, Gallo hizo pocas apariciones públicas. La primera fue en su arribo. Y después de la conferencia de prensa, visitó a la senadora Bullrich, en el palacio del Congreso. Luego, Bullrich lo invitó al teatro La Casona, en la calle Corrientes, para ver la obra en la que actúa su marido, Guillermo Yanco.

Desde su llegada también se mostró con los ministros Monteoliva (Seguridad) y Quirno (Relaciones Exteriores).

Finalmente, Gallo apareció la semana pasada en “el palco de honor” que tiene la AFA en La Bombonera, el estadio de Boca Juniors, adonde asistió para ver el amistoso de la selección argentina ante Mauritania. Allí se fundió en un abrazo con el “Chiqui” Tapia.

Gallo miró el encuentro de la selección argentina de fútbol acompañado por su esposa y su hijo, con quienes se tomó fotos en el palco. Tapia le entregó una plaqueta con una imagen de su familia y una camiseta del combinado nacional con su nombre en el dorso.

Hasta el momento de su detención, Gallo prestaba servicio en Mendoza y residía en la localidad de Uspallata. Al momento de ser arrestado, en la frontera entre Venezuela y Colombia, se encontraba de licencia para visitar a su familia. Su esposa María Alexandra Gómez y el pequeño hijo de ambos estaban en tierra venezolana para visitar a la madre de ella. La Cancillería argentina había indicado entonces que las autoridades venezolanas lo acusaban de espionaje.

En aquel momento, luego de días de incertidumbre sobre su paradero y del reclamo de sus allegados para que interviniera el Gobierno argentino, las autoridades del país caribeño informaron que estaba alojado en el penal El Rodeo I.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/politica/milei-se-reune-con-nahuel-gallo-el-gendarme-que-estuvo-preso-en-venezuela-durante-448-dias-nid08042026/

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