La muerte de Alejandro Cohn: piden hasta 5 años de prisión e inhabilitación para los médicos que lo atendieron en San Isidro
El cuarto intermedio los encontró mano a mano. Uno arrumbado en una silla, con las manos en los bolsillos de su campera y la cabeza cabizbaja, sorbiendo agua de un vaso térmico y en soledad, con ...
El cuarto intermedio los encontró mano a mano. Uno arrumbado en una silla, con las manos en los bolsillos de su campera y la cabeza cabizbaja, sorbiendo agua de un vaso térmico y en soledad, con la mirada perdida. El otro, parado de frente al juez de la causa, quizá terminando de analizar la exposición que había completado minutos antes. Eran Marcelo Toro Solano, uno de los nueve médicos imputados por la muerte de Alejandro Cohn, y el fiscal de la causa, Diego Molina Pico. Casi se tropiezan, uno con el otro; se pidieron disculpas y se palmearon las espaldas.
La pausa después de más de dos horas de alegatos de la fiscalía los encontró así, pero un rato antes Toro Solano debió escuchar la parte más dura de la acusación que Molina Pico realizó para cinco de los cuatro médicos imputados por el fallecimiento de Alejandro Cohn, que hoy hubiese cumplido 44 años, después de ingresar con un episodio de diabetes en el Hospital Melchor Posse de San Isidro el 27 de julio de 2015.
El hombre terminó con muerte cerebral y múltiples lesiones incompatibles con el cuadro inicial. Su deceso se produjo el 29 de julio, en el Hospital Italiano, donde había sido trasladado a pedido de la familia.
Molina Pico pidió la pena de cinco años de prisión por homicidio culposo y ocho años de suspensión para el ejercicio de la medicina para Toro Solano, el médico a cargo de a ambulancia que asistió a Cohn en la vía pública y que lo trasladó al hospital municipal de San Isidro. Consideró que el profesional no brindó la atención necesaria en una emergencia menor que terminó convirtiéndose en un cuadro fatal para la víctima. Según la cronología del fiscal, Toro Solano estuvo en contacto directo con el paciente desde las 21 hasta las 21.38 sin brindarle los cuidados necesarios.
Para la acusación a Toro Solano se consideraron como agravantes la larga agonía de la víctima, que no fue una muerte instantánea; el tiempo que Cohn estuvo bajo custodia del médico y no fue atendido, la familia destruida por el hecho y el impacto social que tuvo este hecho.
Para Ana María Sánchez y Carla Setti, las dos médicas que recibieron al paciente en la sala de terapia intensiva antes de su derivación al shock room, Molina Pico pidió la pena de tres años de prisión de cumplimiento condicional y cinco años de inhabilitación para el ejercicio de la medicina por el delito de homicidio culposo. La misma pena consideró para María Soledad Seijó y María Viviana Quiroga, las médicas residentes que se encontraban en la guardia y que dieron las primeras atenciones a Cohn, aunque no habrían logrado asegurar su bienestar. En estos casos, se consideraron como agravantes la larga agonía del paciente, la familia destruida por el hecho y el impacto social que provocó el caso.
Molina Pico consideró que durante el juicio, que se está llevando adelante en el Juzgado Correccional N°4 de San Isidro a cargo del juez Facundo Ocampo, no hubo elemento de pruebas para acusar a los médicos Martín Montagna, Darío Ocampos, María Voguelín y Maximiliano Ragazzoli, que habían llegado procesados hasta la instancia oral y pública. También retiró la acusación para todos los imputados sobre la sustracción de elementos de pruebas y, además, pidió una nueva investigación sobre la actuación de las enfermeras Nancy Edith Flores y Erlith Valverde, que también participaron en la atención de Alejandro Cohn.
El hecho
La noche del 27 de julio de 2015 Alejandro Cohn iba a jugar al fútbol con amigos, pero nunca llegó a destino porque sufrió una descompensación diabética. Estacionó su moto, se bajó y fue asistido por dos mujeres, Mariana y Cecilia. A la guardia del hospital de San Isidro entró consciente y pasó varias horas en diferentes sitios de atención, como el shock room y la unidad de terapia intensiva.
Durante el juicio, y con la participación de numerosos testigos, se intentó dar luz sobre lo que ocurrió entre el 27 y el 29 de julio de 2015 con la familia Cohn recibiendo diagnósticos poco claros, sin explicaciones concretas sobre el estado de Alejandro y trabas para efectuar un traslado a otro hospital. La derivación fue clave para determinar que la víctima tenía muerte cerebral, pero además una luxofractura de vértebra cervical, una luxofractura de vértebra torácica, fractura de clavícula, fractura de costillas y diversas contusiones.