La ciudad parecida a Nueva York que tendrá el rascacielos residencial más alto de Europa
La ciudad de Benidorm, situada en la costa blanca en Alicante, España, vuelve a ser noticia. Esta vez no por haber diseñado un rascacielos al que le faltó el hueco del ascensor. Tampoco p...
La ciudad de Benidorm, situada en la costa blanca en Alicante, España, vuelve a ser noticia.
Esta vez no por haber diseñado un rascacielos al que le faltó el hueco del ascensor. Tampoco por sus 300 días de sol año. Sino porque tendrá la torre más alta de Europa.
La ciudad en el Mediterráneo, se convirtió en el “Nueva York español” también conocido como “Beniyork,” por sus 80 edificios de más de 100 metros. Estas cifras la posicionan como la segunda ciudad del mundo con más rascacielos por habitante.
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En este caso, la urbe quiere mantener su fama, es por eso que están construyendo TM Tower, un edificio que tendrá 64 plantas y 230 metros de altura. Y será la edificación residencial más alta de Europa.
El complejo- que se encuentra a 150 metros de la playa de Poniente- tendrá 260 viviendas de entre uno y cuatro dormitorios con precios que van desde los €607.000 y superan los €2.300.0000. Según afirman desde TM Grupo Inmobiliario -constructora y comercializadora del proyecto- ya están reservados el 50% de los departamentos disponibles con un precio medio de compra de €974.607, y los principales compradores son polacos (36,5%), españoles (31,3%) y ucranianos (13,9%) .
A su vez, habrán más de 10.000 m² con amenities: sky bar con observatorio, piscinas climatizadas, gimnasio panorámico y espacios de bienestar.
Anteriormente, el récord de altura lo poseía el rascacielos Zlot, en Varsovia. Sin embargo, tiene 38 metros y 12 plantas menos que los que tendrá el español. Según afirman desde Idealista, el desarrollo de TM Tower supondrá una inversión de €140 millones y para la cimentación y la base estructural del rascacielos se usaron 5319 m³ de hormigón y 245 toneladas de acero.
La historia de BenidormEsta zona costera representa un gran atractivo para la población española y europea, sobre todo para los jubilados, ya que se consolidó como una ciudad accesible con playas adaptadas para personas con movilidad reducida. A su vez, los 300 días de sol al año y el clima templado produce que sus 74.000 habitantes permanentes se cuatripliquen durante la temporada alta, época en la que alberga a 400.000 viajeros. Los turistas pueden hospedarse en uno de los 142 hoteles que se encuentran en el área, con más de 90.000 camas disponibles.
En sus 38,51km² el municipio no solo concentra torres estándar, sino que se destaca por algunas edificaciones “polémicas”. Un ejemplo es el rascacielos Intempo, diseñado por Roberto Pérez Guerras -fundador del estudio de arquitectura homónimo especializado en grandes edificios-.
El proyecto estaba pensado originalmente para albergar 20 pisos. Sin embargo, una decisión de último momento hizo que se duplique esta cantidad y se aumente a 47. Esta expansión no se pensó con todos los detalles.
Intempo comenzó su construcción en 2006, en el medio de la fiebre benidormense por los rascacielos. En un contexto en el que cuanto más alto mejor, los desarrolladores de este edificio no querían ser menos, es por eso que hicieron dos torres de 200 metros, unidas en la parte de arriba por un puente.
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Todo parecía marchar bien. Una idea ambiciosa en un pueblo en crecimiento. Pero llegó la crisis española de 2008 y tras ella problemas financieros que obligaron a paralizar la obra. La estructura, ya erguida y visible desde todos los puntos del territorio, permaneció durante años abandonada.
Tras la pausa, se retomó la construcción, pero no como era esperado. Los cambios de constructoras, junto con los retrasos salariales, produjeron errores y descuidos graves. Como, por ejemplo, se olvidaron el hueco del ascensor en los pisos agregados; hasta que los primeros 23 pisos no estuvieron construidos no se pusieron montacargas para los operarios que subían y bajaban escaleras; tampoco tenían los planos del piso 47, cuando ya tenían hormigón puesto en el piso 46.