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El ladrón que fue detenido por clientes de un banco tiene en su historial el violento paso por diez cárceles

Owen Mikel Maldonado tiene 42 años y pasó más de la mitad de su vida como adulto tras las rejas. Quienes lo conocieron en la cárcel lo definieron como un preso acostumbrado a pelearse con otros...

Owen Mikel Maldonado tiene 42 años y pasó más de la mitad de su vida como adulto tras las rejas. Quienes lo conocieron en la cárcel lo definieron como un preso acostumbrado a pelearse con otros detenidos. Según fuentes policiales y judiciales, Maldonado, quien fue apresado por cuarta vez cuando intentó asaltar a un comerciante que fue a depositar dinero en la sucursal bancaria situada en Villegas y San Martín, en Lomas del Mirador, pasó por más de diez penales federales y bonaerenses.

A mitad de esas cárceles no puede volver porque tiene varios compañeros de pabellón que lo esperan para ajustar cuentas.

Desde 2003 a la actualidad, Maldonado fue detenido en tres oportunidades y cumplió la misma cantidad de condenas. A pesar de los problemas de convivencia que lo llevaron a pelearse con otros internos, la Justicia lo benefició con excarcelaciones.

A Maldonado no le importaba robar en la misma zona en la que vivía. Con domicilio en Ingeniero Budge. Allí fue apresado por primera vez y condenado por el Tribunal Oral N° 1, de Lomas de Zamora que lo consideró responsable de robo con armas.

Luego de pasar cinco años en uno de los penales del complejo penitenciario de Florencio Varela, recuperó la libertad en 2008.

Sin embargo, Maldonado, que actualmente tiene 42 años, fue detenido nuevamente doce meses después. Un veterano policía que lo conoció en Lomas de Zamora lo definió como un delincuente que no sabe hacer otra cosa más que robar.

“Al no pertenecer a una estructura criminal importante, su destino es ser detenido siempre. Circunstancia que se acentúa si se tiene en cuenta que dentro de la banda cumple la función de gatillero, al estar en la primera línea, su rostro aparece en las cámaras de seguridad o queda grabado en la memoria de las víctimas”, explicó un uniformado que lo conoce.

Acusado de robo agravado, pasó un año detenido y recuperó la libertad en 2010.

Según fuentes de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Lomas de Zamora, Maldonado fue detenido nuevamente en mayo de 2013. En esta oportunidad, la Justicia lo acusó de formar parte de un grupo delictivo que cometió un robo calificado por el uso de armas de fuego. Estuvo casi nueve años preso en los penales de Florencio Varela, Bahía Blanca, Junín y Alvear.

Hace casi cuatro años, recuperó la libertad. Para evitar que lo reconocieran dejó de robar en la zona de Lomas de Zamora. Su rostro era muy popular entre los policías bonaerenses asignados a esa jurisdicción.

Entonces, decidió cambiar el lugar de acción, a un área con menor presencia policial y donde su cara no era conocida.

Anteayer, aparentemente, convocado por un excompañero de ranchada que recibió el dato sobre un comerciante de Lomas del Mirador que movía dinero, habría robado una Volkswagen Taos con la que siguió al vehículo de la víctima. Cuando el comerciante elegido como blanco ingresó en la sucursal bancaria situada en la esquina de San Martín y Villegas, Maldonado hizo lo mismo que desde hace 23 años, saltó desde el vehículo y apuntó con arma a la víctima.

En principio, el objetivo parecía un “caramelo”, según el plan ideado por Maldonado y sus dos cómplices. Había que atacar rápido y con factor sorpresa a favor. Aprovechar que el comerciante podría relajarse al ingresar en el recinto de los cajeros automáticos.

Pero, el ladrón y reincidente serial, chocó contra una víctima que se defendió y contra un cliente que actuó en defensa del comerciante. La primera reacción de Maldonado, como veterano gatillero, fue abrir fuego. Fueron cinco seis disparos que, de milagro, no mataron a ningún inocente.

Desarmado por los dos clientes del banco, Maldonado fue pateado por otras personas que estaban en el reducido recinto de los cajeros automáticos. Solo la acción de los policías, que tardaron en llegar al lugar del ataque, evitó que le asestaran una golpiza mayor.

Al costado, pero lejos del alcance del ladrón, quedó la pistola calibre .380 con el número de serie intacto, que había usado para intimidar a la víctima y que perdió en medio de la pelea en el área de cajeros automáticos

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/seguridad/el-ladron-que-fue-detenido-por-clientes-de-un-banco-tiene-en-su-historial-el-violento-paso-por-diez-nid24092026/

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