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Cotolengo Don Orione, los rostros del amor

El arzobispo Jorge Bergoglio, particularmente sensibilizado con “el acompañamiento de la debilidad”, exigía a los seminaristas porteños que completaran obligatoriamente formaciones en el ...

El arzobispo Jorge Bergoglio, particularmente sensibilizado con “el acompañamiento de la debilidad”, exigía a los seminaristas porteños que completaran obligatoriamente formaciones en el Pequeño Cottolengo de Don Orione de Claypole, histórico centro de atención humanizada y eje de Pequeños Cottolengos que asisten a un total de 1300 personas con discapacidad intelectual y motora, 12 en la Argentina, uno en Uruguay y uno en Paraguay. Desde su fundación, en 1936, esta valiosa obra ocupa unas 50 hectáreas con múltiples hogares que recrean la dinámica familiar para más de 400 residentes. Ofrece actividades que estimulan su autonomía, aprendizaje y creatividad. San Luis Orione, cuyo corazón incorrupto se expone en el predio, afirmaba que “los pobres más abandonados son nuestros hermanos“.

La estructura, que demanda unos 1100 empleados para su funcionamiento, recibe del Gobierno el 35% de los costos operativos luego del recorte de gastos con el congelamiento de partidas ejecutado entre 2024 y 2025. El retraso salarial se traduce en la permanente fuga de médicos y terapeutas, con sueldos netos para auxiliares de asistencia directa que rondan 1,2 millones de pesos, y un bajísimo valor hora -de entre 10.000 y 15.000 pesos- para personal especializado.

La institución debió también hacerse cargo de los medicamentos, pañales y alimentos desde noviembre 2025 cuando ya no los recibió del programa Incluir salud. Todo lo que ingresa por la seguridad social se destina al pago de salarios, sin margen para el mantenimiento edilicio de los hogares; el resto pasa a depender exclusivamente de la caridad.

Las conversaciones con Alejandro Vilches mientras era secretario nacional de Discapacidad se cortaron cuando renunció. Las deudas por cargas patronales que no pueden liquidarse ante las demoras del Estado suman además intereses punitorios de ARCA, lo que resulta injustificable a la que la nueva ley de discapacidad aprobada en Diputados y con dictamen en Senadores pondría coto al dejar atrás la emergencia en el área que vence a fin de año.

Sin los marcos regulatorios tradicionales, muchos burócratas abogan por una cultura del descarte que carga contra los más desprotegidos, entre ellos quienes sufren una discapacidad.

Esa potencia arrolladora de lo débil, destaca el padre Aníbal Quevedo, provincial de la Obra de Don Orione, es la que elige el Papa León XIV en el arranque de su gira por la Argentina para enseñarnos a superar prejuicios, disponiéndose a abrazar, acompañar y servir a tantos excluidos. Seguramente imbuido por el mismo espíritu evangélico que lo llevará también a visitar la cárcel de Devoto, promoviendo el reencuentro y la fraternidad de los argentinos con los más vulnerables y apartados de la sociedad, dándoles visibilidad y proponiéndonos con su ejemplo proponiéndonos con su ejemplo hacer de la sociedad un mundo más humano e inclusivo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/editoriales/cotolengo-don-orione-los-rostros-del-amor-nid08112026/

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