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Código: Venganza: aunque se copie a sí mismo, Jason Statham sigue siendo una gran figura de las películas de acción

Código: Venganza (Mutiny, Estados Unidos-Reino Unido/2026). Dirección: Jean-François Richet. Guion: Lindsay Michel y J. P. Davis. Fotografía: Brendan Galvin. Música: Marcus Trumpp. Edición: D...

Código: Venganza (Mutiny, Estados Unidos-Reino Unido/2026). Dirección: Jean-François Richet. Guion: Lindsay Michel y J. P. Davis. Fotografía: Brendan Galvin. Música: Marcus Trumpp. Edición: David Rosembloom y Joe Rosembloom. Elenco: Jason Statham, Annabelle Wallis, Roland Møller, Chaneil Kunar, Ramon Tikaram. Duración: 95 minutos. Distribuidora: BF Paris. Calificación: restringida para menores de 17 años. Nuestra opinión: buena.

3 stars

Código: venganza empieza, anticipándose inclusive a cualquier título o imagen, con el inconfundible sonido emitido desde un barco de gran porte cuando se pone en marcha. Lo que sigue es una toma aérea nocturna que termina en un choque entre dos vehículos. Una sombra observa el impacto desde el coche que en apariencia lo provocó. También la reconocemos enseguida.

Todo lo que veremos a partir de ese momento, en compactos y precisos 95 minutos, es la convergencia entre esas dos pistas. La trama nos llevará hacia una embarcación y en ella encontraremos al hombre de la silueta, un nombre familiar (y muy celebrado) en el cine de acción, el incombustible Jason Statham, el más quirúrgico y malhumorado de todos los héroes contemporáneos.

A punto de cumplir 60 años, Statham sigue en plena forma, encarnando en cada nueva aparición leves variantes del mismo personaje. Es un lobo solitario, casi infalible con los puños o cualquier tipo de arma, a quien algún exceso lo apartó en cierto momento de la disciplina de las fuerzas de élite para terminar alejado del mundo o protegiendo a personas dignas de su lealtad. Si los malos del mundo llegaran a alterar ese equilibrio, mejor estar lejos de él.

Todas las películas de Statham responden a la misma premisa. Solo cambian el escenario y los personajes que lo rodean. En este caso, estamos en alta mar después de un cruento episodio que lo obliga a perseguir en plena travesía de un enorme buque contenedor (con una carga que no se reduce a mercaderías comerciales) a una organización integrada por versiones deformadas del propio héroe: combatientes, mercenarios y hombres duros dispuestos a matar por dinero.

Detrás de las cámaras, el francés Jean-François Richet funciona como un alma gemela de Statham. Para un astro del cine de acción tan resuelto y de pocas palabras como el británico no hay nada mejor que un realizador al que le gusta evitar rodeos, ahorrar explicaciones y simplificar las cosas, aunque en el camino haya que sacrificar alguna lógica y disimular esos atajos que siempre ayudan a resolver situaciones incómodas o directamente imposibles de resolver.

Hay unas cuantas intervenciones del personaje interpretado por Annabelle Wallis que responden a esa definición, pero no condicionan el satisfactorio resultado final del experimento. La acción fluye casi sin detenerse desde la rebosante energía de las peleas cuerpo a cuerpo entre nuestro héroe y el batallón de villanos.

Lo mejor está, como casi siempre, en la coreografía de esas secuencias que le deben casi todo al legado del mejor cine de artes marciales. Lo que aportan Richet y Statham es el perfeccionamiento de la fórmula a través del ingenioso empleo de algunos artefactos transformados de repente en armas letales. La elocuencia de esos mortíferos procedimientos justifica la restrictiva calificación que recibió la película para su estreno en la Argentina.

Statham, una vez más, no defrauda a sus fans y mucho menos a quienes siguen viéndolo como un bienvenido y eficaz sobreviviente de una estirpe de héroes de acción que sigue levantando las mismas banderas reveladas allá por la década del 80. La ventaja en su caso pasa por saber adaptarse a los nuevos tiempos.

Lo que le falta a Statham es cruzarse alguna vez con los narradores del cine de acción del momento (un Chad Stahelski, el creador de John Wick, por ejemplo) y encontrar junto a él la posibilidad de hacer por fin una versión superadora de sí mismo, la película que este gran actor del cine de acción merece y todos sus fans esperan.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/cine/codigo-venganza-aunque-se-copie-a-si-mismo-jason-statham-sigue-siendo-una-gran-figura-de-las-nid10092026/

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