Caso Cecilia Strzyzowski. Hoy empieza la deliberación del jurado para definir si condenan o no al clan Sena
RESISTENCIA (De una enviada especial).— César no va a hablar. Los acusados por el femicidio de Cecilia Strzyzowski tuvieron la oportunidad de decir sus últimas palabras antes de conocer el vere...
RESISTENCIA (De una enviada especial).— César no va a hablar. Los acusados por el femicidio de Cecilia Strzyzowski tuvieron la oportunidad de decir sus últimas palabras antes de conocer el veredicto del jurado popular y el hijo de los Sena decidió no hacerlo.
Así comenzó la jornada 14 del juicio por la joven que mataron el 2 junio de 2023 en la casa de la calle Santa María de Oro 1460 de esta ciudad, donde vivían Emerenciano Sena y Marcela Acuña, los poderosos piqueteros que construyeron su imperio aliados a Jorge Capitanich. Ahora será el turno de las instrucciones finales en donde la jueza técnica Dolly Fernández leerá al jurado una sinopsis de lo ocurrido y las distintas opciones de veredicto para cada imputado y qué características tiene cada una.
Luego comenzará la etapa de deliberación que, según lo establecido por ley, debe durar un mínimo de dos horas, pero sin máximo establecido. El veredicto al que lleguen los 12 jurados debe ser unánime. En este caso, deberán completar siete formularios, uno por cada imputado, en donde además de culpable –por el delito que considera la acusación– e inocente, podrán optar por un delito menor.
Los tres Sena están en el centro de la acusación por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo en contexto de violencia de género; César, en carácter de autor, y sus padres, como partícipes primarios.
Además del clan Sena, están imputados sus colaboradores Fabiana Cecilia González, José Gustavo Obregón, Gustavo Melgarejo y Griselda Lucía Reinoso, por el delito de encubrimiento agravado.
Legalmente, el jurado también tiene la posibilidad de dar un veredicto parcial en los casos en que haya logrado unanimidad. De haber inocentes, quedaría en libertad. En caso de encontrar culpables a los imputados, será la jueza quien impondrá la pena en función de los mínimos y máximos previstos en el Código Penal. Cuenta con 10 días hábiles luego del veredicto para la audiencia de censura en la que informa las penas.
El jurado está integrado por 12 miembros titulares y al menos dos suplentes, aunque el juez puede ampliar esa cantidad según el caso. En este caso, que llaman “el juicio más importante de la historia de Chaco” se optó por designar ocho. Fueron seleccionados entre un total de 450 convocados, luego de un minucioso proceso de selección que demoró tres días.
Gustavo Obregón, acusado de encubrimiento agravado, habló por primera vez y pidió perdón. Era el colaborador más cercano a Emerenciano y a quien llamaron para que ayudara a su hijo. “Yo solamente lo acompañé a César como lo he hecho infinitas veces, por el cariño, el respeto y la infinita gratitud que tengo hacia sus padres: el señor Emerenciano y Marcela, que fueron pilares fundamentales en mi vida”, llegó a decir antes de que se le cortara la voz.
Su exmujer, Fabiana González, también acusada de encubrimiento, también lloraba. “Y en la de mi familia. Y porque a César lo siento y lo quiero como un hijo del corazón. Pido perdón si por mi acción u omisión: nunca fue mi intención lastimar ni hacer daño a nadie”, agregó.
Minutos antes Emerenciano se había limitado a decir que era inocente. Marcela repitió que era inocente porque “nunca dañaría a otro ser humano” y pidió que prime la verdad frente a “la mediatización y la utilización política del caso”.
“La verdad por todos nosotros, no solo por Cecilia sino por nosotras, las mujeres que somos maltratadas en todo sentido, sobre todo en lo económico. Y por las mujeres privadas de la libertad, porque el estigma que tenemos es muy fuerte: además de estar presas, somos mujeres, y ese es un doble castigo social”.
Después apuntó contra el Poder Judicial de la provincia. Prometió que, aún condenada, va a “seguir luchando por quienes no tienen trabajo” y para que el Chaco “sea intervenido por el desastre que hicieron con esta causa, que ojalá no siente jurisprudencia”.
“Se inició sobre una mentira, con detenciones ilegales desde el día 9, con prejuicios, para llegar al poder. Y lo delictivo hoy está en el Poder Ejecutivo. Me hago cargo de lo que digo. Y voy a hacer todo lo que pueda, esté donde esté, para que el Poder Judicial sea intervenido”, afirmó.
González y Melgarejo no hablaron y Griselda Reinoso insistió: “No me hago responsable de lo que me culpa”.
Afuera, las rejas que rodean el Centro de Estudios Judiciales de esta ciudad se fueron llenando de cintas, globos y pañuelos rosas, el color favorito de Cecilia. También hay fotos de ella. Una bandera que dice “el Chaco exige justicia” y otra a su lado “siete perpetuas, los siete sabían”. En la plaza de enfrente colgaron un pasacalle que dice “Clan Sena, veredicto culpable”.
Su abuela, Mercedes Valois Flores, se acercó para presenciar esta audiencia y ante los medios volvió a pedir justicia por su nieta. Valoró el desarrolló de la investigación. “Han trabajado mucho”, dijo sobre la fiscalía y la querella.
Contestó que siguió todo el juicio y calificó como “caraduras” e “hipócritas” a Emerenciano y Marcela.
Y contó su hipótesis sobre el crimen: “Para mi que ella la apuñaló para que haya tanta sangre en la pieza mientras él la sostenía”. Nunca se pudo determinar cómo la mataron, ni por qué. “Es un problema de él, no sé qué pasa por su cabeza. Una semana antes se tatuó la pierna el nombre de Cecilia”, agregó.
“Siempre la vamos a extrañar”, dijo antes de que se le cortara la voz.