
Boca: Juan Román Riquelme confirmó su partido de homenaje
“Un partido para toda la vida”. Ese es el slogan de lo que, finalmente, será una realidad. Después de varios amagos, Juan Román Riquelme tendrá su partido homenaje en Boca. Así lo confirm...
“Un partido para toda la vida”. Ese es el slogan de lo que, finalmente, será una realidad. Después de varios amagos, Juan Román Riquelme tendrá su partido homenaje en Boca. Así lo confirmó el propio protagonista, en una conferencia de prensa ofrecida en la sala de conferencias de la Bombonera. Será el domingo 25 de junio, un día después de su cumpleaños número 45. recién en los próximos días se conocerá cómo será la venta de entradas.
Muy simbólica, sobre la mesa quedó extendida una camiseta actual de Boca con el número 10 y el nombre “Román”. A su derecha lo acompañó Jorge Ameal, presidente de Boca, quien fue el primero en tomar la palabra.
“Tardé mucho tiempo en tomar esta decisión, pero se siente de maravilla. Muy feliz de que falte cada vez menos para volver a salir a jugar a la cancha más linda del mundo”, fue lo primero que dijo
El gran objetivo del exmediocampista y actual vicepresidente segundo de Boca es contar con la presencia de Lionel Messi, quien por esa época estará en la Argentina para formar parte de otro partido homenaje muy simbólico: el de Maxi Rodríguez. La Fiera eligió el 24 de junio como fecha de su última gran fiesta. Y no es casualidad. Ese día se cumplirán exactos 18 años de su golazo de volea a México, que le permitió a la selección argentina ganar 2 a 1 y avanzar a los cuartos de final del Mundial Alemania 2006.
De confirmarse la presencia del crack rosarino en ambos encuentros, Messi dirá presente en Rosario el sábado, ese mismo día celebrará su cumpleaños número 36 en familia, y el domingo formaría parte de la celebración que tendrá Juan Román Riquelme en la Bombonera.
La Pulga no sería el único campeón del mundo que diría presente. También podrían formar parte del encuentro Leandro Paredes y Ángel Di María, todos de gran relación con JR. Se descuenta la presencia de un ícono de la historia azul y oro: Carlos Bianchi. El Virrey será el entrenador de uno de los equipos. El otro, Alfio Coco Basile, el hombre que le dio un rol destacado en la selección argentina en 2007.
El único detalle que llama la atención es cómo hará la organización para confirmar la lista de invitados y coordinar todos los asuntos vinculados a la logística de semejante acontecimiento en apenas 11 días. Más claro: el partido homenaje que se le hizo en ese mismo estadio a Diego Maradona, en noviembre de 2001, demandó al menos seis meses de preparativos. Y Maxi Rodríguez viene pergeñando el suyo hace tiempo, y recién lo oficializó cuando tuvo todo encaminado, exactos dos meses antes de la fecha elegida.
La incertidumbre entre los hinchas es grande. Porque en un contexto en el que cientos de miles de fanáticos de Boca se ven impedidos de ir a ver a su equipo porque la Bombonera colapsa cuando el equipo juega de local, de solo imaginar cómo será la venta de entradas para la despedida de “El último 10″ (a cargo de una empresa tercerizada) y qué valor tendrán, es entrar en una dimensión desconocida. Sin embargo, esa información no fue suministrada este miércoles, algo que el club dejó trascender poco antes de que Riquelme tome la palabra.
“Estoy convencido de que no va a ser la única fecha”, anticipó Ameal. Eso no fue para nada casual. Consciente del rol que ocupa en la historia del club de la Ribera como futbolista, Riquelme y su gente evalúan una alternativa novedosa. Desde hace unas semanas se evalúa que, además del acontecimiento puntual en la Bombonera, el ídolo organice una suerte de gira por diversos estadios de la Argentina para ofrecerles a los fanáticos la posibilidad de verlo. Así, se evitarían grandes contratiempos en pos de conseguir entradas para el 25 de junio.
La única vez que Riquelme se había referido en público a su hipotético partido despedida fue cuando dijo en febrero pasado: “Yo creo que este año lo vamos a hacer. Vamos a ver si se acomodan algunas cosas, pero de este año no puede pasar. Hay mucha gente que quiere hacerlo. A mí me da un poco de vergüenza porque pasó mucho tiempo ya. No sé si me animo a ponerme los cortos otra vez”.
Aquel anuncio fallido de 2019En septiembre de 2019, Juan Riquelme convocó a una conferencia de prensa en la que anunció que su partido despedida sería el 12 de diciembre de ese mismo año.
Sin embargo, cuando ya todo estaba encaminado e incluso habiendo presentado en sociedad la camiseta que utilizarían en esa jornada especial, los acontecimientos de la política interna del club xeneize se precipitaron y eclipsaron todo. Dos meses más tarde, el exmediocampista oficializó su participación en las elecciones de Boca, como parte de la lista que tenía como fórmula a Jorge Ameal y Mario Pergolini.
El hecho de haber ganado los comicios e iniciar su camino como dirigente derivó en la postergación de aquel partido, con un ingrediente más: la pandemia de coronavirus que en marzo de 2020 paralizó al planeta.
El año político que atraviesa Boca y la situación extraordinaria de que Lionel Messi esté para esa época en la Argentina parecen haber acelerado los tiempos para que, ahora sí, Juan Román Riquelme tenga su partido despedida y los hinchas puedan disfrutarlo al menos una vez más en un campo de juego.
Romance eterno en 2015El 8 de julio de 2015, Sebastián Battaglia tuvo su merecido partido homenaje. Fue una noche a pura emoción en la Bombonera, donde todas las glorias de la década dorada de Boca (1998-2007) se hicieron presentes para estar cerca del hombre que más vueltas olímpicas dio con la camiseta azul y oro.
Si bien Carlos Bianchi y Martín Palermo estuvieron muy arriba en el aplausómetro, Riquelme fue recibido con una ovación estruendosa e inolvidable. Ocurre que el partido despedida a Battaglia se realizó apenas un año después de que el entonces presidente Daniel Angelici decidiera no renovarle el contrato al número 10, que debió emigrar a Argentinos Juniors, donde contribuyó con su clase para ascender a Primera División antes de colgar los botines a fin de año.