Barrio River: es policía, dejó el auto estacionado a una cuadra de una comisaría y se lo robaron
Eran las 5.50 cuando dejó estacionado su auto en Artilleros 2157, en Belgrano, en la zona conocida como barrio River, a tan solo una cuadra de la Comisaría Vecinal 13A de la Policía de la Ciudad...
Eran las 5.50 cuando dejó estacionado su auto en Artilleros 2157, en Belgrano, en la zona conocida como barrio River, a tan solo una cuadra de la Comisaría Vecinal 13A de la Policía de la Ciudad. Cuando regresó, a las 18.05, el vehículo no estaba. Había sido robado. La víctima fue un oficial de la fuerza de seguridad porteña que, justamente, tiene como función recorrer las calles de la jurisdicción para prevenir hecho de inseguridad.
El robo quedó registrado por una cámara de seguridad instalada en una casa situada en la vereda par de la calle Artilleros, justo enfrente de donde el policía había estacionado el auto.
Barrio River: es policía, dejó el auto estacionado a una cuadra de una comisaría y se lo robaronEn las imágenes se ve cómo, el miércoles pasado, a las 9.38, un ladrón abre la puerta delantera del lado del conductor del auto, un Volkswagen Golf rojo se sienta y, después de un minuto, logra arrancarlo y se va.
“Cuando volví, después de haber cumplido mi horario, el auto no estaba. Un vecino me aportó las filmaciones de las cámaras de seguridad de su casa y pude ver cómo se lo habían robado. Esa misma persona me contó que, tiempo atrás, del mismo lugar había robado otro vehículo”, dijo a LA NACION la víctima, que prefirió mantener su nombre bajo reserva. Se trata de un oficial que recorre la zona en una moto eléctrica, según contó.
Como el auto robado tenía instalado un sistema de rastreo satelital, el policía supo que su auto había sido abandonado en Italia y Dorrego, en San Miguel.
Cuando lo recuperó advirtió que le habían sacado el estéreo, la rueda de auxilio, el criquet y una colección de CD´s de los Rolling Stone que tenía en la guantera.
“También me rompieron la cerradura de la puerta y el tambor del volante”, dijo, indignado, el oficial de la Policía de la Ciudad, víctima de un robo a 100 metros de una comisaría.