Anteojos ecológicos
Para muchos argentinos, atender satisfactoriamente su salud visual puede volverse una odisea. A las largas demoras en la asignación de turnos se suman los precios de marcos y cristales, con costos...
Para muchos argentinos, atender satisfactoriamente su salud visual puede volverse una odisea. A las largas demoras en la asignación de turnos se suman los precios de marcos y cristales, con costos superiores que los vuelven inalcanzables para muchos.
Afortunadamente debemos celebrar los esfuerzos de cientos de ONGs sanamente empeñadas en modificar aspectos dolorosos de la realidad. Tal el caso de la Fundación Boreal, nacida en 2015 y hoy activa en Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Mendoza, Córdoba y próximamente San Juan, que busca mejorar la calidad de vida de quienes más lo necesitan con programas de prevención, concientización y atención comunitaria en oftalmología, odontología, pediatría y medicina general en zonas vulnerables.
Para resolver precisamente un tema prioritario como el de la salud visual, la institución fabrica marcos de anteojos a partir del reciclado de tapitas plásticas. Conscientes de que muchas personas de bajos recursos no podían comprar anteojos recetados, pusieron manos a la obra y sumaron una contribución de triple impacto sobre salud, ambiente e inclusión. Los beneficiados son mayormente niños (60%) y adultos mayores (20%).
Evitar su degradación en ríos al convertir un residuo contaminante como el plástico en un insumo sanitario es de por sí valioso. Bastan entre 12 y 15 tapitas para fabricar un marco. Luego de lavarlas, se las clasifica por color, se las tritura y se las pasa a una inyectora. Cristián Mur, director ejecutivo de Fundación Boreal, fue quien logró establecer las alianzas necesarias que permitieron la construcción de la fábrica. Citrícola San Miguel facilitó el terreno y el capital inicial y la Embajada de Alemania financió una biseladora computarizada. Así nació un proyecto innovador como el laboratorio óptico de Famaillá, localidad tucumana que también provee trabajo a operarios locales.
Todos podemos colaborar acercando tapitas a sus sedes. Para llevarse un par de anteojos los beneficiados deben traer las propias, convirtiéndose en actores importantes del circuito.
Ya se reciclaron más de 300 kilos de piezas plásticas. El año pasado entregaron unos 1200 anteojos y ya van 670 a marzo de este año. La meta para 2027 es alcanzar los 10 mil anteojos entregados. Las sonrisas y reacciones de quienes pasan a ver mejor no tienen precio, refieren desde Boreal. Desde un niño que puede sumarse al aprendizaje de la lectoescritura, pasando por una mujer que teje mejor o un adulto mayor que recupera autonomía, el esfuerzo está a la vista.
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/editoriales/anteojos-ecologicos-nid12052026/