Billete de $2.000, billete de $5.000... la cuestión es la inflación y la Corporación política

Billete de $2.000, billete de $5.000... la cuestión es la inflación y la Corporación política

La gestión de Mauricio Macri propicio la fuga de US$ 86.000.000 millones de dólares y profundizó casi 69% de la crisis de deuda Actual la hiper está en la esquina nomas.

El nuevo billete de $5.000 es el tema de esta semana, que entre versiones y desmentidas oficiales, hizo nacer al inesperado: el billete de $2.000, que daría equilibrio a la suerte de acuerdo entre Cristina Kirchner y Alberto Fernández, que pareció quebrar el primero. Sin embargo, de $5.000 o $2.000, la cuestión no es en verdad la cara de billete sino el trasfondo de éstos: la inflación.

En medio de las versiones y desmentidas por la emisión de un nuevo billete de $5.000, una versión nueva afirma que por una suerte de acuerdo entre Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández, se creará el billete de $2.000.

"El billete de $5.000 ya está impreso y tiene la imagen de San Martín y ese no era el acuerdo. ¿Como se soluciona? Creando un billete de $2.000, en el cual nadie había pensado", reveló como primicia Fernando Riva Zucchelli de 'Noticias Urbanas'.

"Vamos a tener un primer billete en la era peronista de $2.000 y va a tener la imagen de Juana Azurduy", afirmó.

Así, concluyó, "vamos a tener todo, el billete de $5.000 con la imagen de José de San Martín, para los que querían y el de Juana Azurduy para los otros".

La misma voz afirma que también se habló sobre la creación de una nueva moneda virtual, argentina del estilo del bitcoin.

"Dicen que no, pero los billetes están ya hechos en la Casa de la Moneda, y si no los quieren largar es porque no quieren que la cuestión de la inflación se note tanto, pero no tienen otra alternativa porque los cajeros ya no dan. Los billetes de 5.000 ya están hechos y van a decir que no, pero son necesarios porque no saben ni regalar plata", aseguró Jorge Asís por 'América TV', la noche anterior.

Antes, el 10/05, fue Horacio Verbitsky el que habló del billete de $5.000 que, había anticipado ya Martín Redrado mediante la Fundación Capital, que preside. Entonces, el economista advirtió lo que ocurría, contra todos los pronósticos que especulaban con una hiperinflación inminente. Fue el miércoles 29/04:

"En el corto plazo, lo profundo de la recesión operará con mayor fuerza que la inflación. Así, el 2020 concluirá con una inflación en torno al 45% anual (con una núcleo 8 puntos mayor), donde la primera parte del año exhibirá subas más bien moderadas en el marco de una aguda crisis económica, el congelamiento de las tarifas de servicios públicos y la profundización de los controles de precios.

(...) Sin embargo, los riesgos de una aceleración en la dinámica inflacionaria persisten, y se podrían materializar hacia el último trimestre de este año o principios del próximo, en línea con una emisión monetaria de magnitud para sostener la economía durante la cuarentena."

Pues, detrás, en el fondo de la creación de los nuevos billetes lo que está es la inflación y la imposibilidad de combatirla. Sin dudas, persistirá.

Esto se traduce en "razones objetivas" para la impresión de un billete de mayor denominación.

Hoy, la capacidad de compra de un billete de $1.000 es equivalente a la capacidad de compra de $400 de diciembre de 2017, momento en que el salió.

Según información del BCRA al 15 de abril, el billete de $1.000 ya representa más valor del total de stock en circulación que el de $500 (no en cantidad de billetes, sino en valor). El de $1.000 representa el 38,77% y el de $500, el 35,85%. Luego le sigue el de $100, con el 17,68%.

"Con la inflación del Indec hasta marzo y suponiendo que la de abril da 1,1% un billete de $1000 hoy te permite comprar bienes por $400 o sea, perdió un 60% de su valor. Esto es consistente con una inflación acumulada del 150% o sea que el índice de precios se multiplicó 2,5 veces", manifestó Juan Paolicchi, analista de Eco Go.

"Si se toma como parámetro de medición el dólar, a fines de 2017, cuando entró en circulación el billete de $1.000 valía US$56. Y si se contemplan las dos últimas cotizaciones a las que es más fácil acceder para un ahorrista, el solidario ($90) y el blue ($120), hoy vale US$11 y US$8,3", respectivamente.

En tanto, ese mismo cálculo con el de $5.000, valdría US$55 medido en términos del dólar solidario (recuperando el valor en dólares al momento de su lanzamiento) y casi US$42 según el mercado informal.

"La dinámica inflacionaria lleva a que en tiempos de pandemia la gente demande mucho más efectivo por una cuestión precautoria", explicó Paolicchi, quien agregó: "No sabe cuándo va a poder ir al banco, si va a poder salir. La gente prefiere quedarse con el efectivo en el bolsillo para enfrentar comprar futuras, entonces tiende a sacar cada vez más y más billetes y los bancos tienen que reponer cada vez más seguido y eso genera un costo no sólo para las entidades sino para la Casa de la Moneda que tiene que imprimir esa plata".

Los pronósticos se cumplen

Hoy el INdEC dIó a conocer la inflación de abril 1.5% , mes marcado por la cuarentena y desplome en la actividad. Es por eso que, según distintos relevamientos, el Índice de Precios al Consumidor presentaría una suba en torno al 2%, marcando una clara desaceleración en relación al 3,3% de marzo.

Los cálculos de las consultoras privadas muestran un alto índice de dispersión, ya que la pandemia generó ciertas distorsiones en la forma de medir los precios. De confirmarse los pronósticos, la inflación de abril se ubicó entre los datos mínimos de los últimos dos años: en febrero, cuando fue del 2%, se dio el registro más bajo desde enero de 2018.

Según el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que realiza el Banco Central e integran las principales consultoras, arrojó un promedio del 2,2% de alza en los precios de abril.

De todas formas, entre las distintas mediciones hubo una marcada dispersión. Por caso, según la consultora Orlando Ferreres, en abril los precios minoristas subieron un 0,8%. "No se ve mucha inflación en el mes de abril, a pesar de que la cantidad de dinero en circulación aumentó bastante", dijo el economista en una entrevista días atrás.

Ecolatina, por su parte, estimó una inflación de 1,9%. Y, en uno de sus informes, aclaró que durante el mes pasado el relevamiento de precios también se tornó complejo: "Se relevaron una menor cantidad de precios de diversos bienes y servicios por la cantidad de comercios cerrados, a la par que otros directamente no contaron con un precio de referencia".

En tanto, los economistas de EcoGo estimaron un aumento de precios del 1,7%, y la consultora Seido proyectó una inflación de 1,5%.  El relevamiento realizado por FIEL arrojó que la inflación de abril fue de 1,3%, la más baja desde noviembre de 2017.

A fin de cuentas, la suba de este cuarto mes mostraría aumentos en alimentos pero sigue contenida por el congelamiento tarifario y la aplicación de precios máximos, aunque podría acelerarse por el ajuste cambiario.

En tanto, el INdEC había anticipado cambios en el relevamiento de los datos debido a las restricciones para hacer trabajo de campo, como la consulta telefónica, el correo electrónico y la modalidad online con los informantes que habitualmente utilizan estos medios para relevar precios.

Mientras tanto, Alberto Fernández, afirma que insistirá con el congelamiento de tarifas. Negó cualquier incremento de los servicios públicos y expresó que "la escalada inflacionaria tiene mucho de especulativo".

El jefe del Estado, al ser consultado sobre un eventual ajuste de las tarifas, cuyo congelamiento vence en junio, afirmó que "en esta instancia no podemos aumentar nada, todos tenemos que hacer un esfuerzo". "Además los precios (del petróleo) han caído mucho. Hay que hacer un esfuerzo para tratar de parar la escalada inflacionaria que tiene mucho de especulativo", agregó.

"Los economistas hablan de una inflación autoconstruida y muchos ponen de ejemplo a la Argentina. La inflación autoconstruida es la inflación psicológica, la inflación de los que ven que el dólar sube y dicen a mi no me agarran, yo aumento por las dudas", dijo Fernández.

Más adelante, expresó que "van detrás de un dólar donde hay muy pocos inversores, con 30 millones de dólares el precio puede subir una enormidad".

Luego el Presidente añadió que en "las operaciones de contado con liqui se conocen o los que compran bonos y los venden en el exterior se conocen". "Hay una lógica especulativa muy alta", apuntó.

El Presidente fue categórico y subrayó que "no vamos a hacer nada que le complique la vida al pueblo". "Vamos a seguir trabajando para domar a los que actúan de este modo. No hay perdón ético para que esto ocurra en este momento. Hay mucho sujeto interno que trabaja para los acreedores del exterior", advirtió el presidente.

En relación al tema de los combustibles, el Presidente puntualizó que "sería el colmo que aumenten". "El colmo es que suban las naftas. Establecimos un precio sostén con el barril criollo, para mantener la actividad petrolera, en momentos en que el precio internacional se ha caído", comentó.

Respecto de un eventual incremento en las jubilaciones, Fernández manifestó que "vamos a dar el aumento que corresponda en junio".

"Lo que tenemos que tratar es que se ponga en marcha un sistema de actualización como debe hacerse. Si nosotros aplicáramos una fórmula que creemos que es la mejor, la que combina la inflación con los salarios, deberían ir para abajo los haberes de los jubilados y obviamente eso no lo vamos a hacer", completó.

Pues, el mismo Fernández que negó aumentos en las tarifas, que este mes asustaron a más de uno y en más de un territorio, también negó la creación de un billete de $5.000.

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